Que se me está pasando la anestecia y ahora sí me empieza a doler, que tengo una muela en un estuchito de ratón al lado de mí y me da vueltas por la cabeza, desde la cabeza, todas las preposiciones antes de cabeza.
Y Beckett dice:
"La expresión de que no hay nada qué expresar, nada con qué expresarlo, nada desde dónde expresarlo, no poder expresarlo, no querer expresarlo, junto con la obligación de expresarlo."
Así me sentía (sentía la expresión) cuando el dentista preguntaba si dolía. Así me he sentido cuando han preguntado si me gusta, si no me gusta, si lo quiero, si me asusta, si se me cae, si me atrapa, si distrae, si revuelve, si entretiene. Así he sentido muchas veces.
No poder expresarlo, no querer expresarlo, junto con la obligación de expresarlo.
Formas de expresión.
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Ana Paulina Mendoza Hernàndez
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12/16/2009 11:08:00 AM
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A veces.
A veces siento que te amo Tom.
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Ana Paulina Mendoza Hernàndez
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12/15/2009 08:57:00 PM
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Tengo el tiempo para anotar aquí.
Los confesionarios virtuales, al día. Un reality show.
Odio esto, pero no se me sale de la cabeza (además de que tengo el tiempo para anotarlo aquí).
Mañana me sacan la maldita muela del juicio que no cupo.
Además me enteré de que tengo caries, chale, tal vez mis ahorros se vayan junto con mi muela del juicio y las ingratas caries: las gomitas azucaradas y los garapiñados no dejan nada bueno. Así es la vida.
Con razón Auxilio, personaje de Amuleto de Bolaño, me hace ponerme tan triste (ella perdió algunos de sus dientes y yo mañana pierdo uno).
En fin, soy una nena, a veces bien marica, llorona y demás.
Pero si sobrevivo en este mundo, sobrevivo en cualquiera si es que existen.
Odio esto, pero no se me sale de la cabeza (además de que tengo el tiempo para anotarlo aquí).
Mañana me sacan la maldita muela del juicio que no cupo.
Además me enteré de que tengo caries, chale, tal vez mis ahorros se vayan junto con mi muela del juicio y las ingratas caries: las gomitas azucaradas y los garapiñados no dejan nada bueno. Así es la vida.
Con razón Auxilio, personaje de Amuleto de Bolaño, me hace ponerme tan triste (ella perdió algunos de sus dientes y yo mañana pierdo uno).
En fin, soy una nena, a veces bien marica, llorona y demás.
Pero si sobrevivo en este mundo, sobrevivo en cualquiera si es que existen.
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12/15/2009 08:07:00 PM
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Goma de mascar.
¿En qué he pensado?
En muchas cosas, cosas que no voy a decir. De lo que sí estoy segura es que hoy como ningún otro día me han dado ganas de tener una cámara fotográfica poderosa.
Las calles están repletas de situaciones, objetos, grillos, gargajos, sombreros, cabras que se pueden fotografiar. Me hubiera gustado que alguien más viera al mismo tiempo,lo que yo vi hoy.
Ayer confesé un gran secreto a mis amigos mientras uno de ellos masticaba una guacamaya.
Cómo acabar de una vez por todas con la cultura es el título del libro de Woody Allen que leí hace poco, bueno leí la traducción en español de España ¿están cachondeándose de mí? (fue regalo de cumpleaños en la FIL), no cabe duda que su sentido del humor es mi sentido. Mi relato favorito es el de "Para acabar con el ajedrez" en la narración dos personas juegan ajedrez por correspondencia y se explican el uno al otro los movimientos, los dos declaran jaque-mate.
Escritos pornográficos de Boris Vian (es otro regalo de cumpleaños en el auditorio del estado) es un libro que contiene cinco poemas eróticos y un relato sobre la utilidad de una literatura erótica, todo esto escrito con la genialidad y humor que distinguen a Vian(uno de mis amores platónicos ya fallecidos): "la literatura erótica sólo existe en la mente del erotómano; y no podemos pretender que la descripción... pongamos de un árbol o de una casa, sea menos erótica que la de una pareja de expertos enamorados... lo esencial es conocer el estado mental del lector". Y él también dice:
En tu vientre amparo
En tus muslos separados
En tu misterio corredero
Escribo tu nombre
He venido de noche
Para embadurnarlo todo
He venido por tu nombre
Para escribirlo
con esperma.
¿Cuál es el estado mental del lector? No tengo idea, ¿quién es el lector?
Hoy en la biblioteca, esperando a Chino, leí El cuaderno rojo de Paul Auster del cual nomás había leído la novela gráfica Ciudad de Cristal que me prestó hace un año o más el señor Crocota. El cuaderno rojo está compuesto de relatos breves que hacen que no te puedas despegar de la lectura. Son relatos en los que el propio autor se convierte en ficción en cuanto dice: "todo lo escrito aquí es verdadero". Mi relato favorito fue en el que se describe el encuentro de B. y E. me gustó por ser el más inverosímil de todos, por lo tanto el más deseado.
Ahora leo Amuleto de Roberto Bolaño (otro regalo cumpleañero en el Chumani) esta novela es corta pero todavía no la acabo. Auxilo (protagonista de la novela) me hace sentir triste y a la vez desear estar en el DF, la pérdida de sus dientes me tiene consternada, me ha llegado a estremercer.
Y bueno leí un cuento que me gustó mucho en otro libro cumpleañero Nuevas voces de la narrativa mexicana, éste todavía no lo termino pero puedo decir que algo tiene "Soñar el sol" que no lo volvería a leer.
Las lecturas cumpleañeras vacacionales están de "rebane" -como diría Samuel-. Todavía faltan algunas. Mientras, espero irme a perder por el sur, que los ahorros me alcancen. En Diciembre aquí estoy: masticando goma de mascar.
En muchas cosas, cosas que no voy a decir. De lo que sí estoy segura es que hoy como ningún otro día me han dado ganas de tener una cámara fotográfica poderosa.
Las calles están repletas de situaciones, objetos, grillos, gargajos, sombreros, cabras que se pueden fotografiar. Me hubiera gustado que alguien más viera al mismo tiempo,lo que yo vi hoy.
Ayer confesé un gran secreto a mis amigos mientras uno de ellos masticaba una guacamaya.
Cómo acabar de una vez por todas con la cultura es el título del libro de Woody Allen que leí hace poco, bueno leí la traducción en español de España ¿están cachondeándose de mí? (fue regalo de cumpleaños en la FIL), no cabe duda que su sentido del humor es mi sentido. Mi relato favorito es el de "Para acabar con el ajedrez" en la narración dos personas juegan ajedrez por correspondencia y se explican el uno al otro los movimientos, los dos declaran jaque-mate.
Escritos pornográficos de Boris Vian (es otro regalo de cumpleaños en el auditorio del estado) es un libro que contiene cinco poemas eróticos y un relato sobre la utilidad de una literatura erótica, todo esto escrito con la genialidad y humor que distinguen a Vian(uno de mis amores platónicos ya fallecidos): "la literatura erótica sólo existe en la mente del erotómano; y no podemos pretender que la descripción... pongamos de un árbol o de una casa, sea menos erótica que la de una pareja de expertos enamorados... lo esencial es conocer el estado mental del lector". Y él también dice:
En tu vientre amparo
En tus muslos separados
En tu misterio corredero
Escribo tu nombre
He venido de noche
Para embadurnarlo todo
He venido por tu nombre
Para escribirlo
con esperma.
¿Cuál es el estado mental del lector? No tengo idea, ¿quién es el lector?
Hoy en la biblioteca, esperando a Chino, leí El cuaderno rojo de Paul Auster del cual nomás había leído la novela gráfica Ciudad de Cristal que me prestó hace un año o más el señor Crocota. El cuaderno rojo está compuesto de relatos breves que hacen que no te puedas despegar de la lectura. Son relatos en los que el propio autor se convierte en ficción en cuanto dice: "todo lo escrito aquí es verdadero". Mi relato favorito fue en el que se describe el encuentro de B. y E. me gustó por ser el más inverosímil de todos, por lo tanto el más deseado.
Ahora leo Amuleto de Roberto Bolaño (otro regalo cumpleañero en el Chumani) esta novela es corta pero todavía no la acabo. Auxilo (protagonista de la novela) me hace sentir triste y a la vez desear estar en el DF, la pérdida de sus dientes me tiene consternada, me ha llegado a estremercer.
Y bueno leí un cuento que me gustó mucho en otro libro cumpleañero Nuevas voces de la narrativa mexicana, éste todavía no lo termino pero puedo decir que algo tiene "Soñar el sol" que no lo volvería a leer.
Las lecturas cumpleañeras vacacionales están de "rebane" -como diría Samuel-. Todavía faltan algunas. Mientras, espero irme a perder por el sur, que los ahorros me alcancen. En Diciembre aquí estoy: masticando goma de mascar.
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Ana Paulina Mendoza Hernàndez
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12/14/2009 07:12:00 PM
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Algo que contarte.

«Nadie se casa a los veinticinco y está con su pareja hasta los setenta a no ser que tengan una imaginación deficiente.» (Hanif Kureishi)
porque yo no lo he leído y lo quiero leer (nunca he leído a alguien anglopaquistaní, eso qué jojo).
la quiero leer, la voy a leer.
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Ana Paulina Mendoza Hernàndez
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12/12/2009 09:57:00 AM
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Gallina volteada 3

Esta imaégen la tomé de: breakfast drugs (http://breakfastdrugs.tumblr.com) que colabora en Gallina Volteada y que está bueno.
Todo esto porque ya salió el número tres de GALLINA VOLTEADA, puedes verla en www.acetona-acetona.blogspot.com
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Ana Paulina Mendoza Hernàndez
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12/12/2009 09:10:00 AM
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Interrogatorio en una noche invernal.
A veces me pregunto: ¿cómo hubiera sido enamorarme de alguien 43 años mayor que yo?
A veces me pregunto:¿quién moriría primero?
A veces me pregunto: ¿lloraría en su funeral?, ¿él lloraría en el mío?
A veces o en días como hoy, me pregunto: ¿por qué tantas charlas en la biblioteca?, ¿por qué era tan enojón?, ¿por qué tenía ese acento raro?, ¿por qué hablaba tanto de su abuela?, ¿por qué fuimos a escuchar un concierto de jazz, un concierto de chelo, de flauta, de guitarra clásica?, ¿por qué me daba pena que se diera cuenta que no me gusta el café?
A veces me pregunto: ¿cómo hubiera sido si nunca me hubieran salido las muelas del juicio?
A veces me pregunto: ¿todo es una estrategia de venta?
A veces me pregunto: ¿qué hace ahora?, ¿por qué ya no le he visto?
A veces me pregunto: ¿por qué no dejaba de hablar?
A veces me pregunto: ¿por qué llevaba dos años recordando mi cumpleaños y éste lo olvidó?
A veces me pregunto: ¿por qué 2006, 2007?
A veces me pregunto: ¿por qué para él era importante que yo pudiera decir que alguien me escribió un poema de amor pero de los buenos, buenos...?
A veces me pregunto: ¿por qué un tren?
A veces me pregunto: ¿por qué le dije que yo no celebro esos días?
A veces me pregunto: ¿por qué me asustaban tanto sus felicitaciones?
A veces me pregunto: ¿por qué ya pasó febrero del 2008?
A veces me pregunto: ¿por qué hay gente que vive en Valenciana?
A veces, o en noches como hoy, me pregunto: ¿por qué no le he visto?, ¿por qué se nos cae el techo encima?, ¿por qué no empiezo, ahora sí, a poner atención a lo que me dicen?
A veces me pregunto: ¿estará en Cuba, en Moscú, en Silao?, ¿le gustaba comer cebolla?, ¿le volveré a ver en Cuba, en Moscú y en Silao?
A veces me pregunto: ¿qué hubiera pasado si yo hubiera escrito algo para él también?
A veces me pregunto:¿quién moriría primero?
A veces me pregunto: ¿lloraría en su funeral?, ¿él lloraría en el mío?
A veces o en días como hoy, me pregunto: ¿por qué tantas charlas en la biblioteca?, ¿por qué era tan enojón?, ¿por qué tenía ese acento raro?, ¿por qué hablaba tanto de su abuela?, ¿por qué fuimos a escuchar un concierto de jazz, un concierto de chelo, de flauta, de guitarra clásica?, ¿por qué me daba pena que se diera cuenta que no me gusta el café?
A veces me pregunto: ¿cómo hubiera sido si nunca me hubieran salido las muelas del juicio?
A veces me pregunto: ¿todo es una estrategia de venta?
A veces me pregunto: ¿qué hace ahora?, ¿por qué ya no le he visto?
A veces me pregunto: ¿por qué no dejaba de hablar?
A veces me pregunto: ¿por qué llevaba dos años recordando mi cumpleaños y éste lo olvidó?
A veces me pregunto: ¿por qué 2006, 2007?
A veces me pregunto: ¿por qué para él era importante que yo pudiera decir que alguien me escribió un poema de amor pero de los buenos, buenos...?
A veces me pregunto: ¿por qué un tren?
A veces me pregunto: ¿por qué le dije que yo no celebro esos días?
A veces me pregunto: ¿por qué me asustaban tanto sus felicitaciones?
A veces me pregunto: ¿por qué ya pasó febrero del 2008?
A veces me pregunto: ¿por qué hay gente que vive en Valenciana?
A veces, o en noches como hoy, me pregunto: ¿por qué no le he visto?, ¿por qué se nos cae el techo encima?, ¿por qué no empiezo, ahora sí, a poner atención a lo que me dicen?
A veces me pregunto: ¿estará en Cuba, en Moscú, en Silao?, ¿le gustaba comer cebolla?, ¿le volveré a ver en Cuba, en Moscú y en Silao?
A veces me pregunto: ¿qué hubiera pasado si yo hubiera escrito algo para él también?
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12/10/2009 07:24:00 PM
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Marcel Dzama.
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Ana Paulina Mendoza Hernàndez
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12/09/2009 09:00:00 AM
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Sugerencia.
No olvidemos que todo funciona con dinero desde que el amor no existe.
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Ana Paulina Mendoza Hernàndez
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12/06/2009 07:23:00 PM
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Esto no es un blog.

La negación de lo "real" es lo que sigue y seguirá estando de moda.
Magritte es sin duda uno de mis pintores favoritos,
es uno de los que hace negar(me), afirmar(me) y confundir(me) al mismo tiempo.
Me hace tartamudear y a la vez que se me caigan los dientes mientras se me abren los poros de la cara.

Esta pintura (mi favorita magritteana) para mí siempre se ha parecido a un poema de Raymond Carver del libro Bajo una luz marina y con el cual me traumé en una cierta época del año en la que borré todo lo que tenía en mi blog y dejé sólo los versos del Carver:
Romanticismo.
Las noches son claras aquí.
Pero si hay luna llena, lo sabemos.
Sentimos una cosa un minuto,
otra distinta al siguiente.
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Ana Paulina Mendoza Hernàndez
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12/05/2009 03:45:00 PM
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Las tías.

Ha llegado un regalo desde Tijuanostra para mí y está perrón (con acento norteño).
Gracias a la siempre inconfundible sonrisa de Amaranta: www.amarantacaballero.blogspot.com
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Ana Paulina Mendoza Hernàndez
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12/02/2009 07:39:00 PM
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Primero de Diciembre.
Cumpleaños
cumpleaños
cumpleaños
cumpleaños
a la veintiuna potencia.
Me dejo una canción cumpleañera sólo para mí, sí de nuevo esa rola. Mi soundtrack del día.
cumpleaños
cumpleaños
cumpleaños
a la veintiuna potencia.
Me dejo una canción cumpleañera sólo para mí, sí de nuevo esa rola. Mi soundtrack del día.
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Ana Paulina Mendoza Hernàndez
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11/30/2009 11:23:00 PM
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Yo no entiendo esas cosas de las clases sociales.
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Ana Paulina Mendoza Hernàndez
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11/27/2009 09:39:00 PM
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Confirmaciones.
Un extraño caso asociado a la inflamación de mis amígdalas me ha llevado a pensar que mi situación con los medicamentos nunca va a cambiar.
Lo que digo no sirve para mucho, no pretendo nada. No sorprendo ni opaco ni tiemblo y mucho menos niego.
Pienso a veces en describirlo, en contar cómo vive. ¿Cómo yo veo su forma de vivir? Mi percepción hacia él se va dislocando con miles y miles de tropezones mentales. Todos los días se hunde en mis pensamientos. Este es un relato señoras y señores que se suele confundir con la realidad. Este es un relato señores y señoras, antigramatical.
1.
Si esa tarde no se hubiera acabado el agua del garrafón, ella nunca se lo hubiera topado.
Él simplemente subió el garrafón al callejón. Luego le dijo que si le compraba dos se los dejaría a un precio cómodamente barato.
Ella se dio cuenta de que ese señor llenaba los garrafones con agua de la llave. No dijo nada más y se metió a casa alzando su falso garrafón.
2.-
José es un tipo de buenos dientes. Con su frente amplia aplasta a las moscas que se interponen en su camino. Nunca ha leído nada de Cristina Rivera Garza y sin embargo, dice estar enamorado de ella (aún sin haberla visto nunca). Jamás se duerme temprano y es fan de la comida enlatada. Sabe que morirá de cáncer y que su amiga Claudia no asistirá a su funeral. Odia a la gente que fuma cigarrillos mentolados, dice que son maricas.
3.
Recuerdo que la noche no se apagaba. En medio de la fogata tragábamos caracoles. El empleo no duró mucho tiempo. Hablábamos poco porque teníamos un contador de palabras implantado en el cerebro. En realidad, no teníamos mucho de qué hablar, ahora mismo no sé qué decir de esa noche infernal.
4.
Existe la condición de que aprendamos a tartamudear con el fin de utilizar ese truco como vía de escape ante una charla o una situación incómoda. El tartamudeo distrae al receptor, lo dispone a un momento de absoluta reflexión. Seguramente el receptor del balbuceo tendrá en menos de un segundo un montón de mensajes preguntándose el cómo debe de reaccionar con esa persona que no tiene la capacidad de hablar adecuadamente. Mientras seguimos tartamudeando hay infinidad de mentes que se encierran en la introversión, que teorizan. Estoy casi segura que los cálculos matemáticos surgieron después de un perfecto y casi glorioso tartamudeo.
5.
Seguramente está emocionado, esa tarde recibirá una llamada. Yo sé que él no deja de pesar que recibirá una llamada, el teléfono le cambiará completamente su vida. Yo sé qué está pensando ahora mismo y con quien está hablando del otro lado de la bocina. Sé que después de la llamada la noche se acercará lo más a prisa posible. Apuesto que se siente terriblemente desesperado, es más sé que esa noche los esfínteres no le funcionarán del todo. Sé que no piensa en un análisis sintáctico ni en que ya casi se acaba noviembre. Yo lo conozco, conozco cómo le tiembla el ojo izquierdo cada que llora y sé cuántas veces al día escribe en una pequeña libreta púrpura. Y por último sé que mañana le cortarán la cabeza un par de hombres albinos vestidos con trajes azules y corbatas amarillas.
6.-
1. Se le ofrecía de manera barata e inoportuna: vamos a escuchar charlas sobre poesía, ¿qué dices?
2. Se confundía y aceleraba la negación: hoy no puedo, prefiero la lengua real a la falsa pretensión metafísica de los poetas.
1. Se retraía, no quiso volver a verle jamás: mañana hay un concierto de clarinetes, ¿quieres ir?
2. Se apresuraba a encontrar una idea que le quitara de encima un compromiso innecesario: está bien, te veo en frente del teatro, llego a las siete treinta.
1. Se sintió aliviado pero a la vez un poco consternado: Yo nunca escucho música en vivo, prefiero imaginar cómo los hombres tocan los instrumentos a mi manera. En mi mente los clarinetes se tocan con las uñas de los pies porque las uñas tienen un sistema respiratorio. Pero contigo haré una excepción.
2. Se sintió refrita, las mujeres también tocan instrumentos: Yo no pienso como tú.
Todos sabemos que el segundo Se es feminista radical.
7.
Pero sí que lo he pensado, nunca terminaría perdida en un bosque al lado de un escritor (de poemas, de prosa, de lo que sea). Éste sólo encontraría soluciones imaginarias para salir de ahí.
Lo que digo no sirve para mucho, no pretendo nada. No sorprendo ni opaco ni tiemblo y mucho menos niego.
Pienso a veces en describirlo, en contar cómo vive. ¿Cómo yo veo su forma de vivir? Mi percepción hacia él se va dislocando con miles y miles de tropezones mentales. Todos los días se hunde en mis pensamientos. Este es un relato señoras y señores que se suele confundir con la realidad. Este es un relato señores y señoras, antigramatical.
1.
Si esa tarde no se hubiera acabado el agua del garrafón, ella nunca se lo hubiera topado.
Él simplemente subió el garrafón al callejón. Luego le dijo que si le compraba dos se los dejaría a un precio cómodamente barato.
Ella se dio cuenta de que ese señor llenaba los garrafones con agua de la llave. No dijo nada más y se metió a casa alzando su falso garrafón.
2.-
José es un tipo de buenos dientes. Con su frente amplia aplasta a las moscas que se interponen en su camino. Nunca ha leído nada de Cristina Rivera Garza y sin embargo, dice estar enamorado de ella (aún sin haberla visto nunca). Jamás se duerme temprano y es fan de la comida enlatada. Sabe que morirá de cáncer y que su amiga Claudia no asistirá a su funeral. Odia a la gente que fuma cigarrillos mentolados, dice que son maricas.
3.
Recuerdo que la noche no se apagaba. En medio de la fogata tragábamos caracoles. El empleo no duró mucho tiempo. Hablábamos poco porque teníamos un contador de palabras implantado en el cerebro. En realidad, no teníamos mucho de qué hablar, ahora mismo no sé qué decir de esa noche infernal.
4.
Existe la condición de que aprendamos a tartamudear con el fin de utilizar ese truco como vía de escape ante una charla o una situación incómoda. El tartamudeo distrae al receptor, lo dispone a un momento de absoluta reflexión. Seguramente el receptor del balbuceo tendrá en menos de un segundo un montón de mensajes preguntándose el cómo debe de reaccionar con esa persona que no tiene la capacidad de hablar adecuadamente. Mientras seguimos tartamudeando hay infinidad de mentes que se encierran en la introversión, que teorizan. Estoy casi segura que los cálculos matemáticos surgieron después de un perfecto y casi glorioso tartamudeo.
5.
Seguramente está emocionado, esa tarde recibirá una llamada. Yo sé que él no deja de pesar que recibirá una llamada, el teléfono le cambiará completamente su vida. Yo sé qué está pensando ahora mismo y con quien está hablando del otro lado de la bocina. Sé que después de la llamada la noche se acercará lo más a prisa posible. Apuesto que se siente terriblemente desesperado, es más sé que esa noche los esfínteres no le funcionarán del todo. Sé que no piensa en un análisis sintáctico ni en que ya casi se acaba noviembre. Yo lo conozco, conozco cómo le tiembla el ojo izquierdo cada que llora y sé cuántas veces al día escribe en una pequeña libreta púrpura. Y por último sé que mañana le cortarán la cabeza un par de hombres albinos vestidos con trajes azules y corbatas amarillas.
6.-
1. Se le ofrecía de manera barata e inoportuna: vamos a escuchar charlas sobre poesía, ¿qué dices?
2. Se confundía y aceleraba la negación: hoy no puedo, prefiero la lengua real a la falsa pretensión metafísica de los poetas.
1. Se retraía, no quiso volver a verle jamás: mañana hay un concierto de clarinetes, ¿quieres ir?
2. Se apresuraba a encontrar una idea que le quitara de encima un compromiso innecesario: está bien, te veo en frente del teatro, llego a las siete treinta.
1. Se sintió aliviado pero a la vez un poco consternado: Yo nunca escucho música en vivo, prefiero imaginar cómo los hombres tocan los instrumentos a mi manera. En mi mente los clarinetes se tocan con las uñas de los pies porque las uñas tienen un sistema respiratorio. Pero contigo haré una excepción.
2. Se sintió refrita, las mujeres también tocan instrumentos: Yo no pienso como tú.
Todos sabemos que el segundo Se es feminista radical.
7.
Pero sí que lo he pensado, nunca terminaría perdida en un bosque al lado de un escritor (de poemas, de prosa, de lo que sea). Éste sólo encontraría soluciones imaginarias para salir de ahí.
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Ana Paulina Mendoza Hernàndez
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11/24/2009 06:53:00 PM
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Gansos.

Huye conmigo, vámonos a la India.
Vamos, huye conmigo.
A
la
India.
Venderemos gansos al por mayor.
Huyamos, huyamos
Hu ya mos.
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Ana Paulina Mendoza Hernàndez
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11/22/2009 11:00:00 PM
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